El demonio de Tasmania y su retorno a Australia

El demonio de Tasmania y su retorno a Australia

Según las revistas y periódicos consultados, el demonio de Tasmania (Sarcophilus harrisii) desapareció del continente australiano hace unos 3 000 años y quedó desterrado a la isla de la cual adquirió su nombre, Tasmania. Ahora, tres milenios después, un gran proyecto de cría en cautividad devuelve a estos animales al santuario natural de Barrington Tops, al este de Nueva Gales del Sur.

¿Qué causó la extinción del demonio de Tasmania en el continente? ¿Por qué siguen desapareciendo sus poblaciones residentes en la isla? ¿Podrá este gran proyecto de cría en cautividad y suelta en su antiguo hábitat salvar a la especie de la extinción? En este artículo de El Turdus resolveremos estas y otras cuestiones.

El estado de conservación del demonio de Tasmania

Tras consultar bibliografía científica, descubrimos que el diablo de Tasmania desapareció de Australia continental hace unos 430 años, aunque algunos datos sugieren que fue hace 700 años. La razón de tal declive parece deberse a la aparición de una especie exótica, el dingo (Canis lupus dingo), el cual competía con el diablo por las presas.

Para nuestra sorpresa, descubrimos que no es la primera vez que intentan reintroducir esta especie. En la década de los 90, se intentó repoblar una pequeña isla al norte de Tasmania, Isla Badger. No obstante, en el año 2007, ya no quedaba ningún ejemplar. 

El demonio de Tasmania es una especie en peligro de extinción, en los últimos 10 años el número de individuos adultos se ha reducido en un 60 %. Asimismo, algunas de las poblaciones más estudiadas, como la del Parque Nacional Freycinet o la de Mt William, la tasas de extinción están entre el 70 y el 90 %. Pero, ¿qué amenaza se cierne sobre el marsupial carnívoro más grande del mundo?

La enfermedad del tumor facial del diablo 

Entre otras causas, como la persecución o la matanza por parte de perros asilvestrados, la principal razón del actual declive del demonio de Tasmania es un tipo de tumor facial muy contagioso.

El primer hallazgo de esta rara enfermedad fue descubierto por un fotógrafo aficionado de la vida silvestre, Christo Baars. En 1996, viajó a Tasmania en busca de demonios, pero lo que no pensaba encontrar eran animales con enormes bultos en la cara.

Sin embargo, la enfermedad no fue documentada y diagnosticada hasta el año 2006. En un principio se pensó en algún tipo de enfermedad infecciosa transmitida por parásitos. Para sorpresa de los científicos que analizaron las muestras, los bultos eran causa de unas células cancerosas con anomalías cromosómicas importantes. 

Al estudiar diferentes tipos de muestras, descubrieron que todas las células tumorales tenían el mismo tipo de mutación. Además, no existía ningún tipo de virus o parásito que lo causara, sino la célula tumoral en sí.

Demonio de Tasmania
Demonio de Tasmania con un tumor facial. Imagen tomada de: http://www.bbc.com/earth/story/20170321-how-the-tasmanian-devil-has-responded-to-infectious-cancers

Los individuos más sanos, los más susceptibles

Las células cancerosas son las responsables del desarrollo de la enfermedad y, el comportamiento agresivo habitual en el demonio de Tasmania, su vector. Estos animales muestran conductas poco amables durante su época reproductiva.

Los machos suelen morderse entre ellos, principalmente en la cara. Estas heridas profundas son un lugar idóneo para que las células tumorales de un animal contagiado se inoculen en el sano. Asimismo, parece que el sistema inmune del demonio no actúa contra estas células.

Por otro lado, existen estudios que determinan que existe un mayor grado de contagio durante la propia cópula, más que por las peleas previas. Además, son los machos más agresivos, dominantes y fuertes lo más susceptibles a contagiarse ya que serán los que más peleen. Por el contrario, los machos más sumisos tienen pocas probabilidades.

Otro hecho nada esperanzador para la especie, es que al mismo tiempo que los demonios mueren por la enfermedad y quedan menos individuos, la tasa de contagio no disminuye, simplemente se mantiene. Una vez llegan las células tumorales a una población, en unos 10 años mata en torno al 60 % de los individuos más sanos.

Demonio de Tasmania
Ejemplar de demonio de Tasmania

Proyecto de conservación del demonio de Tasmania

El retorno a la Australia continental del demonio de Tasmania es, hoy en día, una realidad gracias el proyecto #DevilComeback. Un trabajo colaborativo entre varias organizaciones no gubernamentales: Aussie Ark, Global Wildlife Conservation y Wild Ark.

Desde hace más de 40 años, la organización Aussie Ark ha criado demonios de Tasmania en cautividad con el fin de liberar individuos totalmente sanos a las tierras continentales de Australia. Hasta la fecha, han nacido más de 390 crías de demonios. De todos ellos, solo 26 han podido ser liberados dentro de la protección de un santuario natural de más de 400 hectáreas.

Afortunadamente, el proyecto está teniendo una buena acogida y en los próximos años serán liberados otros 40 demonios. El fin último de este proyecto, según cuentan Aussie Ark en su web es:

Devolver los ecosistemas de Australia a los de los asentamientos preeuropeos, libres de depredadores salvajes introducidos: un oasis en una isla.

Los demonios de Tasmania son los depredadores nativos y marsupiales más grandes del mundo. Con su ayuda, regularán las poblaciones de gatos asilvestrados y zorros, que son especies invasoras en Australia y tienen en jaque a muchas especies endémicas del continente. Su retorno es el primer paso para devolver la naturaleza al continente australiano.

Bibliografía

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  • Hawkins, C.E., McCallum, H., Mooney, N., Jones, M. & Holdsworth, M. 2008. Sarcophilus harrisii. The IUCN Red List of Threatened Species 2008: e.T40540A10331066.
  • Hendricks, S., Epstein, B., Schönfeld, B., Wiench, C., Hamede, R., Jones, M., … & Hohenlohe, P. (2017). Conservation implications of limited genetic diversity and population structure in Tasmanian devils (Sarcophilus harrisii). Conservation Genetics, 18(4), 977-982.
  • Miranda, D. (2020). El retorno del demonio de Tasmania a Australia continental 3.000 años después. National Geographic España. Disponible en: https://www.nationalgeographic.com.es/naturaleza/retorno-demonio-tasmania-a-australia-continental-3000-anos-despues_15960
  • Woods, G. M., Kreiss, A., Belov, K., Siddle, H. V., Obendorf, D. L., & Muller, H. K. (2007). The immune response of the Tasmanian devil (Sarcophilus harrisii) and devil facial tumour disease. EcoHealth, 4(3), 338-345.
  • Woods, G. M., Lyons, A. B., & Bettiol, S. S. (2020). A devil of a transmissible cancer. Tropical Medicine and Infectious Disease, 5(2), 50.


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